El embarazo es el estado materno durante el cual la mujer lleva un feto en desarrollo dentro de su cuerpo. El control prenatal consiste en la valoración, tratamiento, educación y vigilancia médica de la gestación, a través de consultas programadas en momentos determinados. Todo esto va dirigido a lograr un embarazo, trabajo de parto y nacimiento, tan normales y seguros como sea posible para el binomio materno fetal.
El control prenatal debe tener como objetivo principal la identificación y tratamiento del paciente de alto riesgo. La finalidad de la asistencia prenatal consiste en garantizar, en todo lo posible, un embarazo no complicado y el nacimiento de un lactante vivo y sano.
Las visitas prenatales se programan particularmente:
-
Cada 4 semanas durante las primeras 32 semanas de gestación.
-
Cada 2 semanas desde la semana 32 a la semana 36 de gestación.
-
Semanalmente desde la semana 36 hasta el parto.
Durante la primera visita , su médico estimará de cuántas semanas está basándose en la exploración física y la fecha en que tuvo la menstruación por última vez. Y utilizará esa información para predecir la fecha del parto (de todos modos, las ecografías realizadas durante el embarazo ayudarán a precisar más esa fecha). También se le realizará un examen de orina y un Papanicolau para detectar cáncer cervical. En cada examen, se registrará su peso y su presión sanguínea. A partir de la semana 22, también se mide el tamaño y la forma del útero a fin de determinar si el feto está creciendo y desarrollándose de manera normal.
Durante el embarazo es importante controlar su peso corporal. En general, se recomienda que una mujer de peso normal suba aproximadamente entre 25 y 30 libras durante el embarazo, aproximadamente 2 ó 3 libras por mes. En el caso de las mujeres que comienzan su embarazo con sobrepeso, el aumento total de peso debe ser de 15 a 25 libras. Y para quienes están por debajo de su peso, el aumento debería ser de 28 a 40 libras.
Las metas del cuidado prenatal son:
Vigilar tanto a la mujer embarazada como al feto a lo largo de todo el embarazo.
Identificar cualquier cosa que pudiera cambiar la perspectiva del embarazo de normal a alto riesgo.
- Explicar los requerimientos nutricionales durante todo el embarazo y el período de posparto.
- Explicar las recomendaciones o restricciones con relación a la actividad.
- Abordar dolencias comunes que se puedan originar durante el embarazo (por ejemplo, dolor de espalda, dolor articular, náuseas, acidez, dolor de cabeza, frecuencia urinaria, calambres en las piernas y estreñimiento) y la forma de manejarlos, preferiblemente sin medicamentos.
Consejos para un Embarazo exitoso
-
Seguir una rutina diaria de media hora de ejercicio moderado, te ayudará a descansar mejor por las noches y aliviar tus tensiones. Puedes pasear y caminar, lo cual aparte de ser un buen ejercicio, te distraerá.
-
Nunca dejes de tomar desayuno.
-
Trata de que tus comidas sean moderadas pero frecuentes, cinco o seis al día, para evitar descensos en los niveles de glucosa, que es la principal fuente de energía fetal.
-
Debes mantener una dieta balanceada, rica en :
Proteínas : Carne, pescado, huevo, queso, leche, nueces, jamón.
Vitaminas, Minerales y Fibras : Frutas y vegetales frescos, cereales y panes de granos enteros, consumo moderado de sal ; el hierro, el ácido fólico y el calcio deberán tomarse según prescripción de su médico.
Líquidos : Mucha agua, jugo de frutas y otros líquidos proporcionan la cantidad adecuada de fluidos necesarios para usted y su bebé.
-
;Debes limitar el consumo de Grasas (Mantequilla, margarina, frituras, aceites) y de Dulces (Azúcar, jarabes, postres, bocadillos y refrescos, harinas, galletas), a fin de evitar el sobrepeso y consecuentemente la diabetes gestacional.
-
Evitar tomar cualquier tipo de medicamento que no haya sido recomendado por su médico. También es de vital importancia eliminar todo consumo de bebidas alcohólicas, drogas y tabaco, ya que dichas sustancias son perjudiciales para la embarazada y especialmente para el bebé.